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Óscar Reyes es hoy por hoy el camarero en la ficción más famoso de España. Su personaje bajo las órdenes de Mauricio Colmenero es uno de los grandes atractivos de esta longeva y exitosa serie.
Nacido en el 79. Su nacionalidad sigue siendo desconocida por gran parte del los teleespectadores. En esta entrevista seguro que más de uno/a se hecha las manos a la cabeza cuando la sepa.
Aunque su papel de camarero ilegal y sometido a diferentes ataques racistas de su jefe pueda parecer único, seguramente haya casos reales que superen a la ficción.
Hola Óscar. Media España cree que eres sudamericano y la verdad es que a primera vista es lo que parece. ¿Cual es tu verdadera nacionalidad?
Soy español. Por mis rasgos quizá mucha gente cree que soy sudamericano. La verdad es que me ha sorprendido bastante que haya tanta controversia con ese tema porque no creía que fuera algo tan importante.
Mi padre es japonés y mi madre es española. Mi madre bailaba flamenco y se conocieron allí en Japón durante una gira y de ahí salí yo.
A veces me da un poco de rabia que en muchas de las entrevistas que hice, el titular tenga que ver con mi nacionalidad, pero bueno, no pasa nada.
Lo de “lisensiado” y “machupichu” son ahora términos mucho más usados por la gente. Llegáis a la jerga de la calle con absoluta facilidad, quizá porque los papeles se sienten cercanos. ¿Puede que sea ese uno de los puntos fuertes de la serie?
Yo la verdad creo que sí. La gente se siente un poco reflejada más que nada con el estereotipo. Casi todo el mundo conoce a algún camarero ecuatoriano o tiene amigos que no le va bien en la vida. Ahí pienso que está parte del éxito de la serie.
Lo que en la realidad sería un caso de extrema discriminación racial y laboral, se convierte en la serie en algo humorístico y que sigue levantando risas y risas. A título personal ¿Crees que pueda haber más camareros/as en España que sufran lo que sufre tu personaje?
Hombre espero que no aunque en el mundo en el que vivimos la verdad es que no pondría la mano en el fuego.
Yo deseo con todo mi corazón que no haya nadie así porque la verdad es que el pobre está mal. No tiene contrato, casi no cobra y su vida la pasa prácticamente en el bar.
El caso de Oswaldo (”Machu Pichu”) lo llevamos al extremo para que sea cómico. Si hicieramos algo normal no lo sería sino que estaría viviendo un drama. Leer el resto de esta noticia »