
Nacido en el 43. José Luis Hernáez Mañas es por muchos conocido principalmente por su memorable trabajo de investigación, asesoramiento y formación llevado al frente de la Estación de Viticultura y Enología de Galicia en apoyo al proceso de recuperación de las variedades ancestrales gallegas.
Su trayectoria no nos deja indiferentes:
Ex - director de la Escuela de Capacitación Agraria de Orense
Ex - Ingeniero Jefe de Los Servicios Agrarios de la Diputación de Orense
Ex - Presidente del Consejo Regulador de la DO Ribeiro
Ex - Director de la Estación de Viticultura y Enología de Galicia
Ex - miembro del Consejo Asesor Español de la Oficina Internacional de la Viña y el Vino
Ex - miembro del Grupo Nacional de Experimentación en Viticultura y Enología
Ex - miembro del Grupo Español de Problemas Fitosanitarios de la Vid
Ex - miembro del Grupo Nacional de Selección Clonal de la Vid
Miembro de Honor de la Asociación de Sumilleres “Gallaecia”
Medalla de Oro al Mérito Enológico de la Federación Española de Asociaciones de Enólogos
En las actualidad, Ingeniero del Servicio de Concentración Parcelarias en A Coruña.
Sabemos que has estudiado Ingeniería Agrónoma en Madrid, pero, ¿por qué te decantaste por especializarte en enología y no en otra rama?
Mi especialidad de carrera no es la Enología, sino la Economía y la Sociología Agrarias. El haberme dedicado a la Enología tampoco es vocacional. Sencillamente, soy un funcionario al que destinaron como Director a la Estación de Viticultura y Enología y que en principio solo trató de hacer bien su trabajo, pero que en poco tiempo se enamoró de la actividad y se apasionó por el enorme potencial de nuestras variedades ancestrales. La verdad es que, cuando se ama lo que se hace se aprende con inusitada rapidez. Hoy, me siento satisfecho de haberme volcado en este camino.
La gente que me habla de ti, me habla como si de un gran erudito de la enología y viticultura gallega se tratara, ¿está todo eso en los libros?
El término “erudito” no deja de resultar divertido. Tengo publicados varios libros y cientos de artículos y conferencias, pero el trabajo principal está por hacer. Lo abordaré después de mi ya próxima jubilación , aunque la información de que dispongo me sobrepasa un tanto.
Tempranillo, Cabernet Sauvignon, Albariño… y podríamos decir unas cuantas más como variedades que la gran mayoría de los consumidores de vino conocen. Pero luego hay muchísimas más variedades de mucho menos uso e igualmente menos conocidas. ¿Es por la selección natural del propio mercado o es porque aún nos queda mucho que innovar y aprender?
Innovar y aprender siempre será una constante en el devenir del ser humano. Y, naturalmente, en Galicia disponemos aun de numerosas variedades ancestrales que son únicas y exclusivas en el mundo, bien compartidas con el Norte del vecino Portugal. Yo creo que las variedades que cita y algunas otras son producto de intereses comerciales. Lo importante no son las variedades, sino las zonas de producción: sus condicionantes climatoedáficos, históricos, culturales, humanos… Esto es lo que creo que hay que estudiar a fondo y proyectar hacia el conocimiento de los consumidores: el vino como expresión cultural de las zonas que lo producen, y no como proyección de variedades o de tecnologías. Compruebe usted mismo cuantos comensales les piden Tempranillo y cuántos Rioja; sin duda por ahí se dibujan los caminos del futuro. Leer el resto de esta noticia »