
Foto de Daniel Rodríguez
Hablar del apellido García no nos da muchas pistas. Si hablamos de Mariano García, entonces ya cambia el tema y mucho.
Mariano García es para muchos el mejor enólogo de España. A nivel internacional es reconocida toda su trayectoria. Sus vinos no dejan indiferente a nadie.
Vega Sicilia, uno de los vinos con más culto de España, tuvo a Mariano como uno de sus enólogos antes de dar el salto a su carrera en solitario.
Domina las barricas como nadie. Sus vinos tienen la madera tan bien integrada que en boca son terciopelo.
Mauro, Aalto, Astrales, Terreus, San Román, Prima… son vinos ligados a la familia García. Los sumilleres no dudan ni un instante en ponerlos en la carta de vinos de su restaurante. Por algo será.
Has hecho un gran trabajo en Vega Sicilia. Luego Mauro, Terreus, San Román, Aalto… ¿Te queda algún sueño por cumplir en el mundo del vino?
Me gustaría elaborar junto a mi hijo Eduardo, actual director técnico de Mauro y San Román, un gran blanco: complejo, fresco y longevo. Por lo demás estoy satisfecho con mi trayectoria y orgulloso de ver cómo los proyectos van consolidándose.
Sin estar dentro de la DO Ribera del Duero, el Mauro te lo quitan de las manos. Deducimos que la DO ayuda pero lo importante es el vino. ¿Estás de acuerdo?
Ahora más que nunca, la marca es el principal valor de un vino. Más allá de denominaciones de origen, que por supuesto son importantes para salvaguardar la calidad y el origen, el consumidor quiere confianza y calidad probada, esa confianza la asocia a aquellas marcas reconocidas o vinos que nunca le han fallado. Hay que ser honestos con el cliente y mantener una regularidad, además continuar trabajando con la idea de comercializar cada año vinos más personales y reconocibles. La pertenencia a una determinada área geográfica no es en sí mismo garantía de nada.
En Toro, años más tarde, el San Román. ¿ Por qué te decidiste a dar el salto también a Toro?
Era una zona por descubrir con unas características de clima, suelo y variedad excepcionales para producir tintos de clase mundial, plenos de frutosidad, carácter e idóneos para guardar. Toro es un feudo histórico del vino tinto en España. Tenía un tremendo potencial de viñedo viejo de tinta de toro, magníficos suelos y un clima contiental de contraste térmico acusado perfecto para la maduración de la uva. No tiene nada que envidiar a Ribera del Duero .


Premio Nacional de Gastronomía en el 2006.
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