
- Manuel Morales
Manuel Morales es sumiller por el Hotel-Escuela Bellamar de Marbella y periodista, miembro de la A.E.P.E.V. (Asociación Española de Periodistas y Escritores del Vino) y de la F.I.J.E.V. ( Fédération Internationale des Journalistes et Ecrivains des Vins et Spiritueux).
La cata se celebró el martes 23/03/2010 en Alimentaria(Salón Internacional de la Alimentación y Bebidas más importante de España y uno de los primeros del mundo que se celebra en Barcelona) en el stand de Makro, auspiciada por la D.O. Jeréz- Xérès,-Sherry y Manzanilla de Sanlúcar de Barrameda.
NOTAS DE CATA DE VINOS DE JEREZ MUY VIEJOS, por Manuel Morales
1.- “Amontillado V.O.R.S.” de Bodegas Barbadillo. Sanlúcar de Barrameda.
Para mi, el mejor de los vinos probados junto con el quinto (no hay quinto malo, ya se sabe), un PX del que hablaremos luego, largo y sentados.
Color ambarino claro. Extraordinariamente brillante y muy glicérico. De hecho, notas pseudodulces (en un vino absolutamente seco) en la entrada de boca así como un paso amplio y bastante graso, teniendo en cuenta sus 20.5% de alcohol, lo demuestran fehacientemente.
Matices a frutos secos, almendras y toques salinos tan característicos de estos vinos, cuando están bien hechos, que provienen de un vino fino que empezó su vida bajo velo de flor (crianza biológica) y que, posteriormente de vino en una crianza oxidativa en barricas de roble americano de 500 litros, usualmente.
Retrogusto con bastante persistencia de los frutos secos y una sensación muy agradable en boca. Un vino para beber a sorbos cortos, paladearlo y disfrutar de la completa panoplia de sensaciones que nos regala esta esencia de los siglos en nuestro paladar …
2.- “Palo Cortado PA P” de Osborne
(la “A” es en realidad un triángulo que representa el mágico que conforma el “Marco de Jeréz”: La ciudad homónima, Sanlúcar de Barrameda y El Puerto de Santa María. Las dos “P” corresponden a “Palo cortado” y “Puerto de Santa María” de donde procede esta joyita con un vol. del 22% que su magnífica acidez no deja traslucir en ningún momento de su disfrute)
Con un ropaje ambar de reflejos cobrizos añejos se nos presenta este Palo cortado. Extraordinario en matices que quién firma se quedaría admirando al trasluz de una puesta de sol en el muelle del Puerto cualquier día de esta primavera recién estrenada…
En boca entra con una mezcla de matices dulces y salinos, que denota un leve cabeceo, como nos explica Carmen Aumesquet, debido a la adición de un porcentaje de PX presente en su ensamblaje original. Uno tiene sus propias ideas al respecto de la particular idiosincrasia y tipologia de una “rara avis” como es este raro ejemplar de vino viejo de la D.O. que se presenta cada mucho tiempo y nunca se sabe muy bien por qué, siguiendo las misma pautas mixtas de crianza biológica (más breve que en el caso del amontillado) seguida de la oxidatíva anteriormente citada, pero como mi hacienda no depende de sus buenas cifras de venta y penetración en un mercado que, cada vez más, demanda dulzura hasta en lo que no se debería hallar y, por otra parte, doctores tiene la santa madre iglesia y bodegueros el marco, punto en boca…
Intenso en sabores, pleno de matices cambiantes en la evolución larguísima en nuestra copa, le penaliza bastante carácter del PX que lo invade con deslealtad, teniendo en cuenta su poco quórum en la composición final, creando la diferencia entre un vino extraordinario y que podía haber sido único e irrepetible…(Hay que tener en cuenta que su aportación de solera data de 1772).
Buen retrogusto a avellana y a toffee. Vigoroso y perdurable en el retrogusto. Muy recomendable con las reticencias citadas de talibán del vino de quién esto recomienda.
3.- “Flor del Museo” Cream perteneciente a la gama “Sacristía de Garvey”.
Este Cream nace de la mezcla de dos vinos elaborados completamente por separado con anterioridad a tal matrimonio de conveniencia, lo que da lugar a un vino clásico (en el sentido de catálogo) del marco y muy bien aceptado en todo el mundo (¿os acordáis de quién suele pedir: “Ponme un canastita fresquito”?).
Entre un 15 y un 20% de este vino proviene de uno de Pedro Ximénez y la mayoría restante de un extraordinario oloroso que pugna por aparecer (y lo consigue casi siempre) en la cata del resultante producto embotellado.
Dulce al entrar y en el paso de boca, el oloroso se toma una, seca y plena de riqueza aromática en este caso, venganza en el retrogusto y la enorme persistencia en boca de este vino, una vez ingerido.
Vino viejísimo y noble, para el que valen las reflexiones sobre este tipo de uniones (¿contranatura?) que exponia en el caso anterior.
4.- “Noé” Pedro Ximenez V.O.R.S. de González Byass,
Una “catedral” en honor del mítico “Tio Pepe” justito cruzando la plaza que enseñorea la auténtica seo de Jeréz, enfrente, y de testigo el Alcazar (En Vinoble nos encontrarémos, compañeros…).
Clásico entre los clásicos de los últimos tiempos, de este PX no hay nada nuevo que este humilde aprendiz pueda decir:
Caoba yodado de capa profundísima, te empieza a revelar su extensísima carga aromática incluso antes de llevarlo a la nariz, cuando se vierte, como auténtica sangre espesa de las décadas pasados que reverbera en la copa al ser escanciada, extraída a las uvas pacientemente asoleada y prensada para extraer rendimientos ridículos de mosto en comparación con los vendimiados en fruta.
Cuando este vino fermentó y comenzó su sueño (casi) eterno en el roble traído de las Américas ex profeso para darle lecho y cobijo, aún no podíamos ir en este país a votar regularmente, Pau Gasol, Rafa Nadal o Leonel Messi aún no habían nacido y la única televisión, como nuestros recuerdos igualmente añejos, era en blanco y negro…
La entrada es plena, golosa aunque no cansinamente empalagosa. Cada sorbo anticipa el deseo del siguiente. La persistencia es boca es más larga que un día sin pan. Sinfonía de dátiles, toffee, chocolate con leche inglés, cacao rallado…cada minuto el vino cambia, evoluciona y nos muestra otra cara en esta peculiar danza de los siete velos que ejecuta bajo nuestro olfato. Espectacular.
5.- “Triana” “Pedro Ximenez 30 Years Old” -literal- de la gama “Vinos Viejos de Hidalgo” Bodegas Hidalgo - La Gitana.
Más opaco y menos brillante que el anterior a la vista, la primera sensación en nariz es de estar oliendo un capuchino de altísima gama y café arábiga: El suave tueste ligerísimamente cítrico de esta variedad de cafeto, los toques lácteos, notas leves de cacao amargo en polvo e, incluso, la canela en rama rallada al momento en su superficie…Vino largo, denso y muy sorprendente. Se nota el cuidado (yo diría “mimo”) puesto en su elaboración.
No quiero repetirme (bastante han hecho Vds. llegando, en esta densa y entrecortada lectura, hasta aquí), así que súmenle lo dicho del vino bautizado por el señor que fabricó el primer zoo flotante de la historia y no nos separáremos mucho del elenco de sensaciones aromáticas y sápidas que este néctar provocó ayer en quién se despide aquí hasta la próxima. Si vuestras mercedes así lo desean y el web máster lo permite.
Y tomando una jaculatoria de mi buen amigo Samuel Cano: ¡Salud y Buen Vino!

Estaba buscando como es el vino de jerez , porque no se nada de vinos y quisiera probarlo ya que me contaron que sirve para bajar de peso . si compro este vino solamente tengo tengo que preguntar por “vino de jerez” ?. En que tengo que fijarme. Gracias