Jordi Alcover es un apasionado del mundo del vino. Una persona que sabe mirar más allá de una copa de vino. Se interesa por la variedad, por la zona de la que proviene, por quién es la bodega, cómo hacen las cosas… Hace poco acaba de lanzar al mercado, junto con Silvia Naranjo, la Guia de Vins de Catalunya 2010. También está disponible ya la Guia en castellano para todos los que sabemos poco catalán. Es una guia que recomiendo es totalmente imparcial y sin ningún tipo de presiones externas.
Acaba de hacernos llegar un extenso documento en el que nos expone su visión sobre el vino catalán en la actualidad. Recomiendo su lectura. Se hace ameno y de seguro que al menos os hará reflexionar sobre ciertas cosas que igual hasta el momento no las habíamos tenido mucho en cuenta.
“A nadie que esté un poco al día del vino español se le escapa que hay zonas cuya identidad es, por ser suave, débil; zonas en las cuales la tipicidad se ha puesto en cuestión o directamente se ha despreciado en aras del rendimiento económico, distorsionando los estatutos de las Denominaciones de Origen para ello. Ahora, esta maldita crisis ha herido de muerte un sistema de producción y venta que ya no funciona; nos ha hecho ver que hay un suelo en la gráfica del consumo de vino, pero también que irá bajando si no involucramos a nuevas generaciones; y que para ello es imperativo cambiar el lenguaje y el tono de la comunicación. Puede que sea el único aspecto positivo, una catarsis de la que aparezca una nueva manera de entender la viña y su producto.
Yo hablaré del vino catalán; desde nuestro proyecto en dos años hemos catado y puntuado más de 4000 vinos catalanes de añadas diferentes, resultados que se han publicado en sendos volúmenes de la “Guia de Vins de Catalunya”. En Catalunya existen 12 denominaciones de origen, una de ellas calificada, y una nada despreciable tendencia a elaborar bajo la etiqueta de vino de mesa, ya que muchas iniciativas relativas a variedades recuperadas o prácticas no admitidas en algunos consejos reguladores obligan a estos elaboradores inquietos a prescindir de marchamo alguno.
Hemos necesitado dos años de investigación para llegar a conclusiones fehacientes sobre el proceso que ha dividido la oferta del vino tinto catalán. Primero identificaremos las vertientes y después veremos cómo se ha llegado a ello, en una comunidad que por definición (ya que por Emporion se instituyó el cultivo de la viña para producir vino y comerciar internacionalmente con él hace 2600 años) se cuenta entre las históricas en el estado español y en el mundo, siendo anterior incluso a la Champagne. (más…)




